Ir al contenido principal

¿Qué pasaría si cuestionáramos nuestras certezas?

 ¿Qué pasaría si cuestionáramos nuestras certezas?

    Todo el mundo piensa que sabe qué es la ciencia, definiéndola como un tipo de conocimiento formado por un conjunto de  leyes que verifican su hipótesis, pero la ciencia no trata de eso, trata del poder de refutar la vida, invitándonos a  hacernos cuestiones que nos permitan cuestionar nuestras certezas, lo que inevitablemente provocará que cada respuesta sea una nueva pregunta,  la ciencia es una manera de pensar que pone a prueba el conocimiento.

    Esta nueva definición de ciencia, nos hace reflexionar sobre ¿Qué pasaría si cuestionáramos nuestras certezas?, habrá gente que piense que nos quedaríamos en un continuo bucle, ya que la ciencia se basa en la falsedad. Pero ese "bucle" del que tanto huimos, no es un error, no significa quedarse estancado, sino justo ese "problema" es lo que permite a la ciencia avanzar, es lo que nos permite aumentar nuestros conocimientos como sociedad pudiendo ver desde distintas perspectivas la realidad. La ciencia no se trata de verdades fijas, sino de explicaciones que se puedan contrastar, mejorar, modificar..., explicaciones que se puedan refutar. Porque como dijo el filósofo Popper: "La ciencia ha de comenzar con los mitos y con la crítica de los mitos"

Por lo tanto, ese bucle no es algo negativo, es parte del camino del conocimiento. Cada prueba de falsedad que encontramos en nuestra hipótesis nos conduce a revisar nuestras ideas y construir otras nuevas, encontrar algo más real. Por esta razón, es prácticamente imposible estancarnos en un continuo "bucle" porque cada error, cada duda, cada vez que nos preguntamos ¿y si no fuera así?, cada vez que corregimos algo... cada vez que refutamos la vida estamos avanzando. Entonces, ¿no será dudar la forma más sincera de conocer?

Si aplicáramos la ciencia en la vida cotidiana, estaríamos encontrando el camino hacia nuestro propio crecimiento, permitiéndonos aprender constantemente y tener una mayor capacidad de adaptación dentro de una sociedad cada vez más inmediata. Aplicar la ciencia a la vida nos permitiría desafiarnos a nosotros mismo, impulsarnos para ser cada día mejores, nos permitiría aumentar nuestra capacidad crítica, impidiendo que nos  conformemos con las típicas "feak news", diseñadas para mentes dormidas que solo buscan una respuesta fácil. Al final, cuestionar las certezas nos permite ver la realidad desde otras perspectivas, permitiendo apreciar el mundo desde todos los ojos que la componen. ¿Estamos dispuestos a abrir los ojos?

Refutar la vida, es mucho más que un método científico, es una forma de vivir de una manera más consciente, invitándote a cuestionarte eso que crees perfecto, impidiendo vivir desde la ignorancia a través de respuestas simples. Aplicar la ciencia en la vida cotidiana te permitirá conocerte a ti mismo. 

¿Y si al dejar de aferrarnos a nuestras certezas, encontramos un mundo lleno de perspectivas?

Comentarios

  1. Tu texto me ha parecido muy inspirador, sobre todo por cómo transformas la idea de la ciencia en una forma de vida basada en la duda y el pensamiento crítico. Me llamó mucho la atención la frase “refutar la vida”, porque convierte algo que suele verse como negativo (dudar, cuestionar) en una herramienta de crecimiento. ¿Crees que todo el mundo está preparado para vivir con esa incertidumbre constante? ¿Hasta qué punto podemos aplicar este pensamiento científico en nuestras emociones o decisiones personales? Me ha dejado reflexionando sobre cuánto dejamos de aprender por no atrevernos a dudar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¿Vivimos o simplemente corremos?

A veces me despierto y no sé si he dormido o solo he cerrado los ojos unas horas para poder seguir. Todo el mundo parece ir con prisa: corriendo al instituto, corriendo al trabajo, corriendo al gimnasio, corriendo para llegar… ¿a dónde? Nos cronometramos la vida como si al final alguien fuera a premiarnos. Pero, ¿qué sentido tiene llegar primero si no sabes ni a qué estás jugando? Nos han vendido la velocidad como virtud. Si respondes rápido, si produces mucho, si no te detienes, entonces eres alguien útil. Pero ¿útil para quién? A veces me siento como una pieza más de una máquina que nunca se apaga.  ¿Por qué el descanso es visto como debilidad en vez de como un acto de rebeldía? Vivimos conectados a todo menos a nosotros mismos.Notificaciones, visualizaciones, me gustas…nos tragamos vidas ajenas en segundos y después nos preguntamos por qué sentimos el estómago vacío. La prisa nos arranca el derecho a sentir, a doler, a pensar con calma. Nos quieren rápidos porque mientras c...

¿Qué estamos dispuestos a sacrificar?

       El otro día escuche una frase de Rafa Nadal, el tenista español numero uno, el cual preguntó ¿Qué estas dispuestos a sacrificar? esta frase va más allá del deporte, porque en la vida todas aquellas metas que nos proponemos lograr, conllevan un sacrificio. ¿Pero hasta donde estamos dispuestos a llegar por alcanzar nuestros sueños?      Actualmente vivimos en una sociedad que te impulsa, que te impone, a cumplir metas, ya sean académicas, laborales... como si el valor de una persona se midiera únicamente por los logros, por todo aquello que nos permita fardar de haber conseguido. Vivimos en continua rivalidad. Vivimos en una sociedad en la que descansar parece un lujo o incluso una debilidad.  Y es que en esta carrera constante por demostrar nuestro valor, alcanzar grandes objetivos exige renuncias, a veces se trata de sacrificar tiempo libre, amistades, hobbies o incluso de replantearnos por completo nuestro estilo de vida. La cuestión es qu...

El Fomo

Estoy cansada. Cansada de sentir que tengo que estar en todo, decir que sí a todo, y encima sonreír como si me gustase. Si no voy a la fiesta, si no subo una historia, si no respondo rápido por los grupos... parece que desaparezco. Como si no el existir en las redes fuera lo mismo de no existir en la vida real ¿Y quién decidió eso?  Hay algo muy angustioso en esto del Fomo. No es solo que me sienta mal por perderme algo. Es que me empiezo a cuestionar si mi vida vale la pena cuando no está pasando “algo increíble”. Como si cada segundo tuviera que ser productivo, emocionante. A veces estoy bien, de verdad, pero veo una historia donde todo parece mucho más perfecto y zas: vuelvo a sentir que mi vida no vale la pena. Como si la felicidad fuera una competencia. ¿Cómo puede ser que algo tan superficial me afecte tanto? Y no es solo por las redes. Esta presión invisible de que tenemos que aprovechar cada segundo, exprimir cada oportunidad, ir a todo, saber de todo, tener un futuro brill...